Evento Blog España 2007. Breve reseña

Anuncio de Evento Blog 2007

Este fin de semana he asistido al Evento Blog España 2007 que se ha celebrado por segunda vez en Sevilla. El salto cualitativo ha sido impresionante: unos 900 inscritos en el evento, que como toda reunión en torno a blogs, ha tenido de todo, desde charlas divulgativas a otras más técnicas e incluso un taller de emprendedores. Desde aquí felicito a los organizadores por la profesionalidad que han hecho gala (por poner una pega, el wifi funcionó muy mal, pero por otro lado ese mal funcionamiento hizo que algunos levantaran los ojos de la pantalla del portátil al estrado, y prestaran más atención).

Si me pongo por un momento en el papel de investigador en los temas de los que hablo en este blog, me resulta sorprendente constatar un hecho del que ya se ha hablado en otros sitios, aunque yo no lo he tratado todavía en profundidad en este blog: la enorme actividad de las redes sociales y la poca penetración de la Web Semántica en este tipo de comunidades. Léase al respecto el ya famoso post The Emerging-Semantics Web (”The Semantic Web is Dead”). No he oído hablar de nada parecido, las charlas que hablaban de sindicación de contenidos o de tags sólo hablaban de optimizar su uso, no de enriquecerlo. Incluso los proyectos de emprendedores presentados en el taller al efecto ni siquiera utilizan nuevas técnicas para organizar el conocimiento (aunque los del prometedor setmeblue parece que deberán utilizar algo más rico que tags, si desean hacer marketing personal a través de la red de routers que desean instalar).

Por ser positivo (ya he comentado que me ha parecido excelente el evento), y por aportar algunas sugerencias para futuros eventos (que más tarde se las haré llegar a Luís Rull, uno de los organizadores y antiguo alumno mío):

  1. No existe en España mucha tradición en combinar este tipo de eventos (de carácter social pero muy interesante económicamente para nuevas empresas) con jornadas estríctamente científico-tecnológicas. En otros países es moneda común. Es decir, tratar mediante workshops o congresos paralelos la transferencia de conocimiento de los centros de investigación directamente a las comunidades de Internet y no sólo a las empresas (por ejemplo, jornadas de transferencia Universidad/redes en Internet). Creo que en la Universidad se genera mucho conocimiento muy útil para el público que va a este tipo de eventos (entre los que hay profesores universitarios, claro). Es sorprendente la cantidad de emprendedores que se encuentran en eventos sociales sobre Web 2.0 que podrían utilizar nuevas herramientas y conocimientos que desconocen.
  2. Sería muy importante profesionalizar a muchos de los asistentes mediante la puesta en marcha de talleres más completos sobre temáticas concretas, aunque sea a costa de reducir el número de conferencias generalistas menos relacionadas con el fenómeno blog o Web 2.0 en general.
  3. Pensar directamente en cambiar la denominación, para llamarlo algo así como Evento Blog 2.0 o Evento Web 2.0. De hecho, en ninguna de las dos ediciones se ha limitado su temática a la blogosfera.

Lo dicho, mi más sincera enhorabuena a los organizadores.

Facilidades (y dificultades) para ser emprendedor Web 2.0 en la actualidad: Sociología, la larga cola y el valor añadido

diagrama de la Web 2.0 actual

Basta investigar un poco por la red para tener la impresión de que la Web 2.0 se satura. Esa impresión -equivocada, por supuesto- se debe a algunos hechos formidables:

  1. Los grandes proyectos como myspace, facebook, youtube y otros han alcanzado un tamaño tal que ni siquiera dejan percibir la larga cola que dejan detrás, como si éstos fueran un universo particular en internet. Desalenta pensar que cualquier especialización de algunos de estos servicios se tienen que enfrentar con los citados. Con esto quiero decir que el nuevo emprendedor puede dudar seriamente de sus posibilidades para conseguir una masa crítica de usuarios que asegure la supervivencia del proyecto.
  2. Todo gran proyecto ya existente está en permanente fase beta. Por tanto, existe el temor (fundado) a que la idea novedosa que guíe el proyecto del nuevo emprendedor sea absorbida, de manera natural, mediante una masshub de un gran proyecto.
  3. El nicho de mercado se ha reducido. Las grandes ideas (particularmente las basadas en necesidades de comunicación básicas) que incitaban al usuario a proveer riqueza al proyecto están perfectamente implementadas en esos sistemas. Por ejemplo, una de las “últimas”, Lulu, satisface la necesidad de los que desean editar sus propios libros y aprovecharse de la larga cola.

Aunque las razones anteriores pueden desalentar, un análisis más optimista de éstas nos permitiría concluir que es precisamente lo contrario. ¿Por qué afirmo esto? Pues por diversos fenómenos que he observado estos últimos días en la red, que parecen desmontar las impresiones anteriores. No me refiero a los nuevos proyectos que aparecen, sino a nichos de mercado (nichos de conocimiento que podrían ser explotados):

  1. Dinámica de las comunidades sociales en Internet. No me refiero exactamente a la creación de una nueva (que podría caer por alguna de las razones anteriores). Me refiero a que no existe ningún tipo de empresa de estudios de la dinámica de estas comunidades (incluída su interrelación) que permita estimar el impacto de campañas de promoción, el efecto de políticas de la empresa sobre la comunidad, etc. Es decir, algo así como un análisis de “mercado” pero no exactamente.
  2. Todo gran proyecto Web 2.0 deja tras de sí una inmensa larga cola. Esa larga cola es esencialmente distinta a la que se deja Internet, pues tiene ciertas características sociales específicas. Posiblemente, esa especificidad hace que el gran proyecto no se acomode a las necesidades de esos usuarios (ni le interese acomodarse). Un estudio sociológico de esas comunidades suburbiales permitiría diseñar un nuevo proyecto que las aglutine. La idea en sí misma no es mía (ni nueva), aunque curiosamente no la aplican mucho los emprendedores Web 2.0, aunque sí en otros ámbitos. En la red se produce constantemente (redes de noticias alternativas, comunidades creadas por movimientos sociales con objetivos no populares, etc.).
  3. Aunque pueda parecer demasiado ambicioso, creo que una buena pre-idea de cualquier proyecto Web 2.0 (con ideas originales o no tanto) es que se aplique intensivamente Inteligencia Artificial (IA). La mejora mediante técnicas de IA de los procesos de gestión del conocimiento de la comunidad es posible (y desgraciadamente no se aplica todo lo que se debiera posiblemente por las persistentes deficiencias en la transferencia de conocimiento a la empresa). Su aplicación se reflejaría en el grado de satisfacción del usuario con la plataforma y con la comunidad. Esta idea se puede aplicar a muchos proyectos (de hecho puede ser directamente el germen de éstos). Incluso ya he propuesto algunas a alumnos para proyectos informáticos. Es un valor añadido en muchos casos, y en otros es el valor de la empresa. No me refiero, por supuesto, a la Web Semántica. También hay que tener en cuenta técnicas de sistemas multiagente y aplicaciones conexionistas.

La resonancia en una comunidad virtual puede provocar semántica emergente: un caso de hoy

visualización de una red socialEsta entrada me la ha sugerido un hecho que ha ocurrido en el sitio de recomendación social de noticias menéame provocado por la ratificación de la condena al editor de la frikipedia por atentar contra el honor de la SGAE (Sociedad General de Derechos de Autor). Personalmente considero esta condena un disparate tremendo, debido a muchas causas que no vienen en este momento al caso, y la primera es que el editor no es el autor de los presuntos ataques. Lo que nos interesa ahora es que el editor en cuestión es un usuario muy activo de menéame (Krusher) y esta condena ha  tenido una efecto muy interesante en la comunidad de usuarios. Por un lado, ha provocado un aluvión de enlaces a noticias sobre la SGAE (todas de carácter negativo) que han sido votadas en masa por los usuarios. Con esto, el número de noticias publicadas (es decir, aquellas que son votadas por suficiente gente para conseguir un karma alto) sobre el tema se disparó. No tengo tiempo para comprobar si esto realmente ha sido una resonancia en la red social a partir de la noticia inicial, pero estoy casi seguro. Por otro lado, y relacionado con lo anterior, se ha unificado con un tag concreto todas esas noticias.

¿Qué tiene que ver esto con los temas de este blog? Precisamente el fenómeno secundario anteriormente citado: la etiquetación de todas las noticias en defensa del usuario y contra la SGAE con el tag Free Krusher. Esta etiquetación fue elegida tanto por los que enviaban el enlace como por los usuarios con suficiente reputación como para reetiquetar las noticias enviadas. Así consiguen hacer explícito el peso informativo de la opinión de la red social.

De esta forma, fue la misma comunidad la que creó el concepto (con intención free krusher y extensión las noticias etiquetadas). Es un caso claro de semántica emergente, de creación de una nueva clase dentro de su clasificación de las noticias, que no es creada artificialmente por un sistema de minería de datos o de ontologías; han sido los propios componentes los que la han decidido. Lo que me sugiere un interesante tema de investigación: ¿Qué tipo de resonancias en una red pueden provocar la explicitación de algún tipo de semántica? ¿En qué punto(s) de la red social debe originarse la cascada para que provoque la etiquetación coordinada (para definir nuevos conceptos)?

La solución creo que pasa por combinar tres elementos: el primero, el más importante, la formalización de las resonancias (siguiendo los trabajos de Jon Kleinberg). El segundo, una lógica de conocimiento temporal (simplificando las lógicas BDI para sistemas multiagente). Y por último, una teoría adecuada sobre el dinamismo topológico  de la información en la red social que pueda servir para definir formalmente el concepto la información F se ha convertido en un concepto de la ontología de conocimiento común de la red, a partir de los dos elementos anteriores.