Las preguntas centrales de este post son: ¿Cómo hablar de referencia geográfica en un metaverso? ¿Cuántas formas de geografía existen o pueden existir en metaversos?
Las respuestas, desconocidas. Con respecto a la primera pregunta, existen tantas posibilidades como metaversos existen. Sin embargo, existen una serie de posibilidades que inducen cuestiones más específicas (e interesantes):
- Referencias de tipo coordenadas. Muy interesantes, pues permiten gestionar mejor la información. Sin embargo, sus limitaciones principales consisten en la necesidad de otras herramientas para su uso por parte de humanos (es decir, no la utilizan habitualmente el usuario si no es por medio de otra herramienta).
- Referencia mediante regiones con nombre. Es más natural para el humano, pero se gestionan peor de manera mecánica.
- Mixtas. La mejor opción. La dificultad se traslada a la gestión de esa información mixta. Se necesitaría, para asegurar una gestión fiable, que existiese una ontología de los elementos geográficos que ocurren metaversos.
Las tres alternativas anteriores son válidas cuando el espacio virtualizado es un espacio similar o localmente similar a nuestra percepción del espacio. Las coordenadas, la toponimia, son útiles que los humanos manejamos por su adecuación al universo en que vivimos, de carácter localmente euclídeo. En realidad, la palabra “local” en nuestro caso abarca un entorno muy extenso, que incluye el espacio exterior cercano a la tierra. Por tanto, es aceptable para mundos como Second Life. O no.
¿Que ocurriría si el metaverso es localmente euclídeo pero su geometría (o topología) global no lo es? (esta pregunta engloba a la segunda que planteamos al principio). Entonces el problema es mucho más difícil de resolver (si se pudiese). Aunque no existen en este momento (que yo conozca) metaversos fundados en otras variedades, veo previsible que se construyan (es factible). Y esas variedades pueden ser muy distintas a nuestra concepción del espacio global (por ejemplo, no orientable, de dimensión superior a tres, con una topología distinta a la real, etc.). En esos casos, puede que el concepto de coordenada (basado en última instancia en geodésicas) sea inutilizable y sólo quede como alternativa la combinación de regiones con nombre junto con coordenadas muy locales. Aunque el concepto de coordenada es geométrico, no topológico…
Y, por otro lado, aunque la geometría sea similar a la nuestra, puede ocurrir que otros aspectos íntimamente ligados al espacio se traten de manera distinta. Por ejemplo, uno de los problemas de Second Life es que los españoles creemos que está siempre vacío. Eso se debe a que la gran mayoría de usuarios son americanos, y por tanto no coincidimos con ellos. Una de las causas es que Second Life ha eliminado la dimensión temporal (con el teletransporte), lo que hace que visitemos en tiempo real lugares gestionados en otros husos horarios. Esta eliminación, curiosamente, abre una vía de negocio muy interesante: la construcción de agentes inteligentes para atender los negocios de manera persistente. Algunas aproximaciones a este nuevo tipo de negocio pueden ser Panaeuropean Evil o Daden Limited. Utilizando AIML (el lenguaje y herramientas que proporciona A.L.I.C.E.) se resuelve, en parte, la parte conversacional.

El posicionamiento en Google se ha convertido en toda una ciencia. Es el caso más claro de creación de nuevos servicios, productos y metodologías en torno a un servicio completamente virtual, pero con impacto económico. Creo, incluso, que el posicionamiento en Google es uno de los principales activos del propio Google, un aspecto que debe mimar y mejorar.
No, no me he equivocado. La dinámica del conocimiento en una red social, la resonancia en las redes y la estructura robusta de los grafos sociales es objeto de estudio para los físicos. La razón: existen sorprendentes similitudes con procesos físicos muy estudiados. En el artículo
En el proyecto en el que estamos embarcados hemos tomado una decisión transcendental: hemos agentificado diversos módulos importantes del sistema. Es una decisión arriesgada, inusual en proyectos Web 2.0 (e incluso en la Web Semántica), pues apostamos por una nueva tecnología de Inteligencia Artificial, y, en principio, parece innecesaria para nuestro proyecto. Delegar cierta parte de la gestión del conocimiento en un sistema de agentes racionales (SAR) es un desafío apasionante que nos obligará a investigar, innovar y no limitarse a desarrollar. Personalmente, creo que va a funcionar.
Los desarrolladores de Pellet,
La rápida expansión de las redes sociales hace necesario una revisión del propio concepto de “navegador”. Una herramienta que nos permita visualizar el contenido de la WWW en nuestra pantalla no es suficiente cuando la necesidad de interactuar con otros miembros de la(s) comunidad(es) digital(es) es habitual y continua. Esa interacción implica actualizaciones rápidas, intercambio sencillo de documentos, etc. La propuesta que representa
Quizás el mejor libro escrito hasta la fecha sobre las relaciones entre las sociedades virtuales y el mundo físico sea 
Estos principios chocan con el sistema de posicionamiento de Google, su estrategia empresarial y con su forma de ingresar. Lo que es peor, deja en evidencia la doble cara de Google (el salvador de Internet pero a la vez se enriquece espectacularmente) y su gestión de la cartografía de Internet. Por otra parte, la filosofía de Wikia se acerca al espíritu del softwfare libre y a la de la construcción de la Wikipedia, lo que lo hace un enemigo temible a medio plazo. Incluso puede considerarse una iniciativa ligera de Web Semántica (se puede anotar enciclopédicamente las búsquedas).